¿CÓMO PREVENIR UNA HIPOGLUCEMIA?

Está claro que en los niveles de glucemia influyen multitud de factores y muchos de ellos se escapan de nuestro control.

Sin embargo, hay muchas cosas que sí podemos hacer para llevar una «lucha activa» frente a las hipoglucemias. Cuando te enfrentas a diario a la posibilidad de lidiar con una «bajada de azúcar», se puede tener en cuenta una serie de recomendaciones que nos pueden ayudar a prevenir más de un disgusto. Esto es aún más recomendable en el caso de aquellas familias que tienen niños pequeños que todavía no pueden llevar un control autónomo de su enfermedad.

1. Aprende a reconocer los síntomas de una hipoglucemia.

Cada persona es un mundo y sus «bajadas de azúcar» también. Pese a ello, los síntomas suelen repetirse, de modo que no debemos pasarlos por alto. Mi hija, por ejemplo, acostumbra a ponerse nerviosa o decir que tiene hambre cuando empieza a estar por debajo de lo recomendable. Cuando baja un poco más tiene sueño o tuerce la mirada... Si por un nanosegundo piensas «¿Y si está bajo?» es mejor que te asegures.

Quizás te preguntes ¿Y si mi hijo no muestra síntomas? Estoy de acuerdo en que muchos de nuestros «bombones sin azúcar» tienen hipoglucemias asintomáticas y eso es un problema añadido. En esos casos, es mejor que lleves un control glucémico frecuente en sus primeros años… ¡Más vale prevenir que curar!

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2. Lleva siempre encima alimentos para tratar las hipoglucemias y… ¡aprende a tratarlas!

No importa si solo sales cinco minutos de casa o si solo vas «aquí al lado».  Una persona con riesgo de padecer hipoglucemias siempre debe tener alimentos cerca.

¿Y qué llevar? No hace falta que vacíes la despensa: algo de absorción rápida (geles de glucosa, zumos, azucarillos, etc.) y algo de absorción lenta (galletas, palitos, etc.)

3. Evita o prevé situaciones de mayor riesgo de hipoglucemia.

No todas las personas reaccionan igual ante variables como el ejercicio, virus, temperatura ambiente, etc. Hay gente que experimenta subidas de azúcar, pero otros suelen tener bajadas. En el caso de mi hija, casi todo provoca bajadas. Eso hace que tengamos que estar más pendientes del glucómetro.

Está claro que no nacemos con un manual de control de glucemias, pero con el tiempo sí nos damos cuenta de las situaciones que son más susceptibles de acabar en bajón. Esas son las que hay que evitar o tratar de prever. Es decir: NO te saltes comidas, refuerza la alimentación antes de hacer ejercicio físico, controla las glucemias más a menudo cuando se tenga algún virus, sigue correctamente las pautas de medicación que te hayan dado en el hospital, etc.

4. Informa a la gente que tenga que estar a cargo de tu hijo sobre su enfermedad y enséñales qué hacer en caso de hipoglucemia.

Las personas que pasan más tiempo con tu «bombón sin azúcar» deben saber cómo controlar las glucemias, los síntomas de hipoglucemia y cómo actuar ante una «bajada de azúcar».

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5. Trabaja con tu hijo desde bien pequeñito.

Nuestros «bombones sin azúcar» no solo deben aprender a reconocer cuanto antes los síntomas de que algo no está funcionando como toca, sino también a decírselo a cualquier adulto.

Hay muchas maneras de trabajar las cosas con los niños, pero desde mi punto de vista, el mejor aprendizaje es el que se hace a través del juego, la experimentación y los cuentos.

6. Cuida la alimentación.

Como hemos comentado es imprescindible no saltarse comidas, pero también es bueno aprender cómo influye cada comida y cuánto tiempo se puede tardar en absorber los distintos tipos de hidratos de carbono.

No se trata de que hagas un máster en nutrición y dietética, pero es fundamental aprender que hay alimentos que tardan más en absorberse que otros: cereales blancos e integrales, fruta verde y madura,  combinaciones de alimentos, etc.

También que sepas que los alimentos poco recomendables de por sí, como caramelos, chocolatinas, refrescos azucarados, etc., lo son menos en estos casos, y, especialmente si no existe una buena respuesta a la medicación.

¡Y también hay que pensar con la cabeza! Si tu hijo está por debajo de 70mg/dl (3,89mmol/l) no le des algo de absorción lenta, porque la hipoglucemia puede empeorar mientras el alimento hace su efecto.

7. Ante una «bajada de azúcar», nada de moverse.

Es decir: nada de correr, trepar, jugar, nadar, caminar, etc.

Una hipoglucemia hay que remontarla en reposo. Así evitaremos que la situación empeore mientras hace efecto lo que se haya administrado (azúcar, zumos, gel de glucosa, glucagón…).




Actualizado: 11/05/2017

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